miércoles, 1 de junio de 2016

Piccola voglia di sentire

Y es que, a pesar del tiempo que ha pasado, sigo preguntándome "qué hubiera pasado si"... Si me hubiera quedado junto a ti, si hubiera hecho caso a mi corazón y no a mi cabeza. Quizás hubiera terminado todo mal. O quizás no. Quizás por eso me sigo acordando de ti, porque necesito sentir(te cerca). O simplemente necesito encontrarte de repente en mitad de la ciudad y ver qué pasa, si me da un vuelco el corazón o no siento nada. Porque tengo miedo. Miedo a que me de un vuelco el corazón si te encuentro en mitad de la ciudad. Miedo a que me guste. A que me gustes. ¿Se está preparado para algo así? A encontrarte de repente, al cruzar una calle o girar una esquina. La verdad es que yo no tengo ni idea. Ni idea de si quiero verte de nuevo, de si sigo sintiendo algo o si simplemente son paranoias  temporales que aparecen estacionalmente en mi cabeza para confundirme. O confundirte. Porque te veo en cada esquina, en cada escaparate, cada cruce instintivo de miradas. Te veo, y no puedo evitarlo. Igual por eso el destino nos ha separado. Igual por eso tu no estás ya en Madrid y yo he aparecido en el rincón más remoto del mundo. Para no ver(te), no sentir(te), no amar(te).

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